Dale "Me gusta" a Info-Plottier y mantenete informado de todo lo que pasa en nuestra comunidad.
Martes, 13 Febrero 2018 09:30

Casa Martellotta:

La levantaron con el nacimiento mismo de la ciudad y fue escenario de acontecimientos que signaron su historia y la de sus hacedores. Su preservación es un compromiso de los vecinos.

La empezaron a construir hace casi cien años –en 1920 según registros- y fue escenario de acontecimientos sociales, políticos, culturales, religiosos y deportivos que marcaron el pulso de la ciudad. Con su estilo colonial original de techos de tejas, grandes puertas y ventanales, sobrias decoraciones tanto en la fachada como en el interior y cinco farolas de hierro forjado en el acceso, entre los caminos y los canteros con césped, la Casa Martellota domina el paisaje del microcentro, en medio –literalmente- de la avenida San Martín, la arteria principal de Plottier.

Pintada de amarillo, con las guardas y columnas de un tono más fuerte, en sus amplias instalaciones de dos grandes ambientes, cinco habitaciones y dos baños, con patios alrededor, hoy alberga a la Casa de la Cultura, que administra el municipio.

Uno de los ambientes fue destinado a la Sala de la Memoria y guarda tesoros de la historia de la ciudad –fotos, documentos, banderas, variados objetos -, que sirven para que chicos de las escuelas que la visitan tengan referencias de la ciudad y sus hacedores.

Conserva el piso de pinotea, usado también para las aberturas, y tres estufas a leña que hoy se alimentan a gas. Cortinados de suaves colores con volados de otros tonos le dan sobriedad al decorado.

No fue fácil conservar el edificio que inicialmente perteneció al establecimiento agroganadero Viñas del Río, que administraba el peruano Pedro Iriberry.

Al morir éste la propiedad pasó al Banco Hipotecario y en subasta pública la compró Félix Muñoz, primo de la esposa del creador del pueblo, el doctor Alberto Plottier.

Entre tantos escenarios, sirvió para que velaran los restos de Alberto Ricardo Plottier, hijo del pionero.

Muñoz la alquiló a varias instituciones públicas. Además de oficinas educativas y juzgado de paz, hasta el gobierno comunal funcionó en 1939 en la casona.

El 13 de diciembre de 1951 la adquirieron Tomás Martellotta y su esposa Concilia Faletti. En mayo de 1979 la compró Julio Resa, quien a su vez en 1.987 la vendió a una comunidad religiosa.

Ante la posibilidad de que fuera demolida los vecinos se unieron y ese mismo año se la declaró “Monumento histórico de la ciudad” por la ordenanza 326.

Un grupo de vecinos, que entre otros integran Blanca Romero, Nélida Sendra, Ramona Cardozo, Guillermo Iriarte conforman la agrupación Hijos y Nietos de Plottier, han creado un “banco de la memoria “ y trabajan en la recopilación y difusión de material histórico.

“¿Por qué un banco? Porque guarda la memoria de las personas y permite su resguardo y publicación”, explicaron.

Desde la Casa de la Cultura hoy, entre otros colaboradores, trabaja en la valoración de la casona Sandra Arias.

Estuvo a punto de ser demolida, el pueblo reaccionó y pidió al Deliberante que la declarara monumento
histórico.
 
fuente: www.rionegro.com.ar